lunes, 18 de enero de 2016

Trabajo en grupo: Los Dominicos (Sofía, Celia y Pilar)

LOS DOMiNiCOS

Parte histórica:

La Orden de Predicadores fue fundada en Toulouse (Francia) en 1215 por el canónigo español Santo Domingo de Guzmán y en 1216 recibió la aprobación del Papa Honorio III.
Dos años más tarde, en 1218, se creó la Universidad de Salamanca, y muy probablemente santo Domingo mandó que en esta ciudad se fundara un convento, pues quería que sus frailes estuvieran presentes en las ciudades universitarias.
Pero Santo Domingo no vio realizada esta fundación, pues falleció en 1221 y fue posiblemente al año siguiente cuando los primeros dominicos se establecen en Salamanca, fuera de las murallas, junto al río Tormes, en la iglesia de San Juan el Blanco, a la que adosaron su convento. En él vivieron hasta que en 1256 una riada del Tormes se llevó iglesia y convento.
Ese mismo año, el obispo de Salamanca les entrego la iglesia San Esteban, que era un pequeño templo románico situado dentro de los muros de la ciudad, con su cementerio y posesiones contiguas. Los frailes decidieron edificar en ese nuevo emplazamiento una iglesia gótica de tres naves, y un convento con su claustro y dependencias. De todas estas construcciones de los siglos XIII y XIV solo nos ha llegado algún raro vestigio.
El Convento de San Esteban quedó consagrado, casi desde sus comienzos, como centro de estudio y docencia de la Teología. En 1299 se establece en él el Estudio General de los Dominicos de España. En cambio, la enseñanza principal en la Universidad (fundada hacia 1218) era la de Derecho. La Teología entra en ella en el siglo XIV, cuando se crean cuatro cátedras de Teología

A finales del siglo XV, superados los males de la claustra que había originado la Peste Negra (siglo XIV), que se caracterizó por la relajación de la vida religiosa, el convento inicia una época de esplendor.

En 1880, se autorizó a los dominicos franceses de Toulouse, expulsados por las autoridades galas, a ocupar el convento en ruinas. A ellos se unieron cuatro frailes exclaustrados españoles. Eran casi una cincuentena de frailes, de ellos treinta estudiantes, que permanecieron en Salamanca siete años. De entre ellos merece ser recordado el P. Marie Joseph Lagrange, inspirador de la exegesis moderna en la Iglesia, fundador de la célebre Escuela Bíblica de Jerusalén y de su revista Revue Biblique.

La restauración de los dominicos en San Esteban se debe a los cuatro frailes españoles que vinieron a vivir con los franceses. El empuje definitivo se dio en septiembre de 1892, cuando el convento quedó constituido en casa formal con prior. En 1897 se convierte en Estudio General, elevado a Facultad de Teología en 1947.
En la actualidad la comunidad está formada por unos 30 religiosos dedicados al estudio, la predicación y la docencia de la Teología. La Facultad de Teología se mantiene e igualmente radican en San Esteban otras instituciones relacionadas con la vida intelectual: la Biblioteca, el Instituto Histórico Dominicano con su Archivo, y la editorial San Esteban.

Su construcción mezcla estilos como el gótico o el barroco. El edificio sigue los cánones del gótico renacentista para lo arquitectónico y del plateresco para la decoración. Las obras duraron de 1533 a 1610. Por la filigrana de sus adornos, la riqueza en su ornamentación la catalogan del más puro estilo Plateresco.
Destaca el escudo de Santo Domingo flanqueado por blasón del Duque de Alba, similares a los que podemos apreciar en Alba de Tormes



                                                                                             
Celia.    

Parte lingüística:
Santo Domingo nació en Burgos en 1170 hijo de Félix de Guzmán y doña Juana de Aza, descendientes de los condes – fundadores de Castilla. Santo Domingo tuvo dos hermanos Antonio y Manés.
De los siete a los catorce años recibió formación moral y cultural, en este tiempo despertó su vocación hacia el estado eclesiástico.
De los catorce a los veintiocho vivió en Palencia, hizo seis cursos, estudiando Artes ; cuatro Teología y otros cuatro como profesor del Estudio General de Palencia.
En 1205, por encargo del Rey Alfonso VIII de Castilla, acompaña al Obispo de Osma, Diego, como embajador extraordinario para concertar en la corte danesa las bodas del príncipe Fernando. Con este motivo, tuvo que hacer nuevos viajes, siempre acompañando al obispo Diego a Dinamarca y a Roma, decidiéndose durante ellos su destino y clarificándose definitivamente su ya antigua vocación misionera. En sus idas y venidas a través de Francia, conoció los estragos que en las almas producía la herejía albigense. De acuerdo con el Papa Inocencio III, en 1206, al terminar las embajadas, se estableció en el Langüedoc como predicador de la verdad entre los cátaros. Rehúsa a los obispados de Conserans, Béziers y Comminges, para los que había sido elegido canónicamente.
En septiembre del mismo año, llega de nuevo a Roma en segundo viaje, acompañando del Obispo de Tolosa, Fulco, para asistir al Concilio de Letrán y solicitar del Papa la aprobación de su Orden, como organización religiosa de Canónigos regulares. De regreso de Roma elige con sus compañeros la Regla de San Agustín para su Orden y en septiembre de 1216, vuelve en tercer viaje a Roma, llevando consigo la Regla de San Agustín y un primer proyecto de Constituciones para su Orden. El 22 de Diciembre de 1216 recibe del Papa Honorio III la Bula “Religiosam Vitam” por la que confirma la Orden de Frailes Predicadores.
Al año siguiente volvío a Francia y en el mes de Agosto dispersó a sus frailes y asi el marchando a Roma. Hasta finales de 1218 Domingo no regresó a Francia.
Por mandato del Papa Honorio III, en un quinto viaje a Roma, reúne en el convento de San Sixto a las monjas dispersas por los distintos monasterios de Roma, para obtener para los Frailes el convento y la Iglesia de Santa Sabina.

En la Fiesta de Pentecostés de 1220 asiste al primer Capítulo General de la Orden, celebrado en Bolonia. En él se redactan la segunda parte de las Constituciones. Un año después, en el siguiente Capítulo celebrado también en Bolonia, acordó la creación de ocho Provincias.
Con su Orden perfectamente estructurada y más de sesenta comunidades en funcionamiento, agotado físicamente, tras breve enfermedad, murió el 6 de agosto de 1221, a los cincuenta y un años de edad, en el convento de Bolonia, donde sus restos permanecen sepultados.
                                                                                              Sofía.


Parte matemática:
                                                                                                                                   




                                                                                                   Pilar.

                                                                                             

FUENTES:
Parte histórica:
           
            Parte lingüística:
                     http://www.dominicos.org/santo-domingo/vida/breve-biografia




                                CELIA PÉREZ, SOFÍA MORUNO Y PILAR SANZ


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